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Araceli González en topless andrógino

Araceli Gonzalez

Es cada vez más difícil lograr que una famosa se desnude para la cámara, y las tetas de Araceli González no son algo que veas todos los días. Ya no hace falta tratar de adivinar detrás de una transparencia cómo son sus pezones, acá los ves con nitidez. También ves con claridad su bigotito, pero bueno, nada es perfecto.

Araceli Gonzalez

El sueño cumplido de verla a Araceli pelando tetas mal y la pesadilla de verla convertida en una nena andrógina con bigote y pelos en los brazos. Si sos rider, te la tenés que bancar.

Araceli González no necesita presentación, pero sus pezones sí. La cara de Ara está en todos lados, pero sus pezones son una figurita difícil, algo que tenés que advinar a través de alguna transparencia que no te deja verlos bien. Por eso los queremos presentar oficialmente, para que los puedas ver bien de cerca, casi con la nitidez con que los verías si estuvieras a punto de comerlos. Claro que al verle los bigotitos se te pueden ir las ganas de besarle las tetas a Araceli, es verdad que da un poco de cosa, no? Si te la topás con esta pinta andrógina de pechos al viento con corbata y bigote, te puede dar un poco de impresión, especialmente si estás aterrizando después una noche con poca pizza pero mucha birra y faso. Es como un sueño lisérgico donde viene todo increíblemente bien, le trabajás los pechos y vas subiendo en forma triunfal Araceli Gonzalezpara dar el beso del milenio, esos como para acabar en seco, y de repente Chan! resulta que Ara te pincha con el bigotito. En ese extraño mundo onírico de una Araceli González bigotuda y de brazos peludos, no muchos se animarían a meterle mano debajo del pantalón, a ver si todavía viene con sorpresa. Tenemos que advertirte que la cosa se puede poner muy extraña y por eso los que son impresionables mejor que se concentren en estas dos series de fotos de Araceli tomadas durante una producción, están en crudo sin retocar con el famoso photoshop y muestran que las carnes de la chica de Caballito se mantienen duras y apetecibles. Pero si te la bancás estar en un sueño con la Araceli bigotuda, seguimos contándote que quizás tengas suerte y la sorpresa no sea tan desagradable, por ejemplo Ara puede pelar un clítoris extra large que hace juego con su Araceli Gonzaleznueva onda andrógino-pilosa. Si te divierte ese megaclit y todavía tenés ganas de bajar a hacer de las tuyas, acordate de sacar la cara en el momento clave a ver si todavía la Araceli Bizarra del sueño es una de esas mujeres que eyaculan y te moja toda la trompa. No, no es meo, es un líquido blanquecino y levemente denso, te puede servir para tomar con los copos de maíz si te quedás sin leche (no, la tuya no campeón). Es verdad que es todo bastante raro, el bigotín, el clítoris del tamaño de un Habanito de chocolate y los Corn Flakes con eyaculeta femenina. Pero después de todo, no era que querías ver el felpudito que Araceli tiene sobre sus labios?

Aschucarro y Silvia Pérez, chica Olmedo

Silvia Pérez, una de las chicas del recordado Alberto Olmedo, se cruza en la vida de Aschucarro, estrella del Blooming de Bolivia

Es increíblemente alucinante, no podés dejar de mirarla. Esa mata de pelo infernal entre las piernas parece dibujada, y muchos pensarán que es un truco, porque ni tu tía Marta tiene la concha tan peluda. Es algo realmente totalmente inaceptable hoy, pero sirve para que la próxima vez que veas a tu mina depiladita agradezcas que no tuviste tu adolescencia en los años ochenta. Ojo que hay muchos que tienen el felpudo así como fetiche.

Club de fútbol Blooming, de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia

En esta nueva edición de Notiblog Retro, nos complace presentar en forma exclusiva otro capítulo del diario personal de la estrella del fútbol coya Adalberto Aschucarro, quien deslumbró como delantero del Blooming, uno de los clubes más prestigiosos de Bolivia. Bajo el título En el Valle Rosado, el ex crack desgrana las circunstancias de su encuentro con Silvia Pérez, quien acompañaba al recordado capocómico Alberto Olmedo en No Toca Botón, el programa de mayor rating de la segunda mitad de la década del ochenta. Notiblog recomienda leer el siguiente relato como ficción, ya que por tratarse de un diario personal es posible que los deseos incumplidos del autor le hayan llevado a dar por verdaderos hechos que sólo existieron en la apunada imaginación de quien jugando en Bolivia llegó a lo más alto del fútbol mundial, ya que como sabemos, ese país está muy por encima del nivel del mar. Las fotos de Silvia Pérez desnuda son de la Playboy de la época, cuando se usaba tener mas pelo en la concha que en la cabeza. De todas maneras, ya quisiéramos que alguna de las depiladitas de hoy mostrara en la Playboy actual la concha de frente y con las gambas abiertas como hizo Pérez hace veinte años atrás.


Silvia Pérez y un desnudo en Playboy que fue totalmente avanzado para esa época de represión

Silvia Pérez pone su cara más natural en un desnudo que en su época fue muy fuerte.

En el parlante del BMW de Guillote sonaba a fondo AC/DC. El cantante Bon Scott me gritaba “I’m on the highway to hell” y tenía razón, yo estaba en la autopista al infierno por estar día y noche pendiente de ese sátrapa, un tipo que causaba un vertiginoso descenso de mi moral y sanas costumbres. Había ido a buscar un video de gimnasia aeróbica que me había encomendado justamente Guillote, que ridículamente creía que un poco de ejercicio en su casa le iba a ayudar a redimir alguna parte de ese cuerpito carbonizado por la falopa. Entré a un amplio gimnasio que tenía sobre una pared de espejos una barra de madera “Veía claramente el dibujo de un triángulo de sudor que nacía en el elástico y se perdía en la raya para volver a aparecer como un delta acuífero en el encajado papo.”como esas donde practican las bailarinas de ballet clásico. “Esperame que ya estoy con vos”, dijo ella, que estaba sola en el gimnasio elongando sus piernas. “Vos sos el gran goleador del Blooming?” inquirió ella; “Y vos sos la actriz Silvia Pérez?” repregunté yo. Era una porquería aguantar al drogón, pero cuando me permitía codearme con minas como la Pérez lo adoraba. “Me dijo Guille que ibas a venir” dijo Silvia, y yo me acerqué para observar cómo su redondo y trabajado culo se comía los últimos silvia pérez se sienta con las piernas abiertas y la concha expuesta en la playboy de hace veinte años atráscentímetros de costura de su calza amarilla. Veía claramente el dibujo de un triángulo de sudor que nacía en el elástico y se perdía en la raya para volver a aparecer como un delta acuífero en el encajado papo. “Este ejercicio de elongación es muy bueno” comentó Silvia, “¿Uds. Lo hacen en las prácticas del Blooming?”. “Si pero en el suelo”, contesté nervioso. “No, parado es mucho más efectivo, poné la pierna como yo”, me instruyó Silvita y yo me sentí ridículo vestido con mi traje Armani, apoyando las manos en la barra y levantando la pierna derecha como un perrito listo para echar un meo. “Me voy a cambiar rápido por que me esperan el Negro y Hugo en el canal para grabar”, dijo Silvia refiriéndose al Negro Olmedo y Hugo Sofovich. “Si andás en auto, me harías el favor de llevarme?”. “Si, claro”, contesté solícito.


silvia pérez se animó a mostrarse totalmente desnuda en la playboy de los años ochenta, mostrando su abundante cabellera vaginal

Silvia Pérez y una foto que más allá de la baja calidad del papel ilustración de la Playboy nacional de hace veinte años atrás, muestra un lomazo realmente muy bueno. Era una flaquita fuerte cuando lo que gustaba eran bestias tipo Moria Casán o Yuyito González, una onda vedette de Teatro Maipo.

silvia pérez levanta las piernas para exponer su concha bien peluda

Silvia Pérez y su terrible carpincho peludo, una especie hoy extinta.

Silvia se fue a cambiar de ropa detrás de un biombo, y yo fuí a hacer como que me arreglaba la corbata frente a un espejo desde el cual podía ver a Silvia sacarse la ropa. Primero la ví sacarse el elastizado top de lycra y se quedó en tetas, pero quedaron fuera del ángulo y no las pude ver en el espejo. Después Silvia se bajó hasta la rodilla su húmedo pantaloncito y se inclinó para sacarse las zapatillas, con lo que pude ver sus ruborizadas nalgas. Inmediatamente, mis ojos se posaron sobre esa mata de pelos que emergían de entre sus piernas como un nido de gorriones. Seguidamente, enfundó todo ese glorioso nido con una mínima tanga de algodón blanco. En ese momento sentí el estallido de un pequeño Chernobyl en las bolas que elevaron la temperatura de mi cuerpo a grados inimaginables y lo contaminaron de isótopos silvia pérez se pone en cuatro y de perfil se adivina su tremendo bigote púbicoradioactivos de sexo. Silvia se puso entonces una minifalda tableadita que apenas le tapaba el orto. Embadurnó sus piernas con crema para que lucieran brillantes y se subió a unos estilettos italianos de taco alto plateado y puntera negra que dejaban desnudo el empeine de sus bellos piecitos. El reactor Nº 4 salió de servicio en medio de un incendio infernal, había llegado la hora de evacuar la población. La llevé a Canal 9 y me pidió que la esperara. A los pocos minutos salió, aduciendo que se había suspendido la grabación porque Javier Portales se descompuso y Olmedo estaba tan mamado que no la había reconocido y se la quería coger. Me invitó entonces a que fuera con ellos a cenar y acepté con gusto.

silvia pérez en una pose que si la hiciera silvina luna o carla conte hoy, vos mismo estarías comiéndote cada tecla del teclado como si fuera garrapiñada

Nuevamente Silvia Pérez muestra esa caverna llena de pelos y uno tiene que suponer que en esa época nadie chupaba conchas. O quizás algunos se jugaban la vida buscando el clítoris en ese océano de pelos usando un snorkel para respirar. Esta sería una de las poses que nos gustaría que hiciera Silvina Luna, que ya firmó para la Playboy Argentina de hoy. ¿Qué harías si en la próxima Playboy saliera la Chivi, Rocío Guirao, Carla Conte, o tu famosa favorita en estas poses?


silvia pérez quedó muy afectada por la temprana muerte de olmedo, con quien compartió no solamente el escenario sino también la cama

Silvia Pérez debe haber ratoneado a muchos, incluido tu viejo. Seguro.

Nuestra mesa se componía de Susana Romero, Pepe Parada, Cesar Beltrán, Hugo Sofovich, Silvia y el Negro Olmedo, que pellizcaba un pedazo de pan para sacarse el pedo. Yo escuchaba fascinado las anécdotas de Pepe sobre la farándula, cuando de repente siento una insistente molestia entre mis piernas. Era el pie de Silvia, que jugaba en mi bragueta haciéndome sentir Chiquito Reyes en el famoso sketch de No Toca Botón. Traté de disimular masajeándole los deditos con una mano y cuando la cena terminó, Silvia me pidió que la llevara por que estaba cansada y quería dormir. Ya en el auto, Silvia reclinó un poco el asiento y apoyó los pies sobre la guantera. De reojo adiviné “Ella subía y bajaba facilitándome el viaje desde su clítoris al ano, y mi tren bala buscaba sosiego en el valle rosado de su concha”.un pequeño Teletubby blanco asomándose entre sus nalgas saludándome amigablemente, ella ya estaba delirando de afrecho. Llegamos a su depto y me invitó un café. Mientras ella batía en una taza de porcelana en la cocina, yo me acerqué por detrás y la abracé como para explicarle cómo hacerlo, pero no pude. Mis labios se escaparon por la pendiente de su cuello y luego volvieron a besar los suyos, y pronto intervinieron nuestras lenguas y después nuestras silvia pérez era una chica olmedo, lo que en su momento era mucho más grosso que cualquier chica sofovich de hoymanos, y la tacita de café voló a la mierda estrellándose contra el piso. Silvia acostó su pecho sobre la mesada de la cocina abriendo las piernas y en puntas de pie se levantó la pollerita. Yo me arrodillé desesperado, hociqueando esa adorable cola como un perro de la división narcotráfico buscando falopa. Usé mi dedo pulgar para mantener a un costado esa tanga que me impedía lengüetear a gusto. Ella subía y bajaba facilitándome el viaje desde su clítoris al ano, y cada tanto mi embravecido tren bala buscaba sosiego en el valle rosado de su concha. La descarga no se hizo esperar y pronto la llené de rica y nutritiva leche. Ella me miró indulgente, sabiendo que el resto de la noche me tendría entre sus sábanas. El Guillote se las iba a tener que arreglar con María Amuchástegui a los pedos desde la tele.

Mariana de Melo y Evangelina Anderson

Mariana de Melo y Evangelina Anderson tocandose y dispuestas a todo

Mariana de Melo, la morocha misionera que tiene una historia de vida como de una Cenicienta moderna, se suma a esta aventura de ficción con Evangelina Anderson y Luciana Bianchi. No te podés perder el espectacular desenlace de esta aventura nochera de Whiskas y sus inefables Gateros.

Las Aventuras de Whiskas y sus GaterosNotiblog se complace e presentar en forma exclusiva el diario de Whiskas y sus Gateros, un grupo de chicos sanos como vos, que salen de gira por las noches de Buenos Aires buscando mascotas de toda clase para ir matando la angustia existencial que les provoca haber nacido en la Argentina. El texto que sigue es la transcripción verbatim del diario de Whiskas, quien afirma haber vivido un pasajero romance con dos homónimas de conocidas vedettes de la Argentina. Notiblog cumple en advertir a sus lectores que por tratarse de sucesos que habrían tenido lugar en sórdidos antros y viles lumpanares de la noche porteña, no puede garantizar la veracidad de los hechos descriptos o la participación de las personas mencionadas, debiendo el presente diario leerse como obra exclusiva de ficción y sus fotos como meramente decorativas. Cualquier similitud con hechos, lugares o personas reales es pura coincidencia. Si no leíste la primera parte de esta aventura de Whiskas, cliqueá acá.

Mariana de Melo se agarra las tetas en la selva misionera, su habitat natural

Mariana de Melo se agarra las tetas en la selva de su Misiones natal.

Vos debés ser Luciana, no?” preguntó Luigi al entrar finalmente en el auto y encontrarse con el Gremlin todavía atontado. “Te vas a tener que sentar arriba de mi amigo, porque de otra manera no entramos” dijo Mac acomodándose con Vanina también en el asiento de atrás, y Luciana obedeció sin chistar al olfatear que sus amigas estaban alzadas. Ni bien Luigi tuvo encima a Luciana, puso literalmente manos a la obra, acariciándole el muslo y la entrepierna del Gremlin por arriba del jean. “Hace una bocha que no te veía, Mariana!” dijo Luciana ignorando las manos que le metía Luigi, y sin darse cuenta reveló el verdadero nombre de Mariana de Melo, que para gatear se hacía llamar Vanina. “Gracias boluda por mandarme al frente con mi verdadero nombre”, protestó Mariana. “No sabía que estabas gateando de nuevo, qué trola!” contestó Luciana mientras Luigi le desabrochaba el jean. “Whiskas, te diste “Mariana se abalanzó para comerle la boca a Eva. El auto era un quilombo total, las conchas empezaban a oler a lubricación.”cuenta que esa boca que besas besó a otra que le tiró la goma a Mac hace un par de horas?” preguntó Luigi entre risas con su clásica ironía. “Porqué no te armás un faso y convidás a todos, en vez de hablar boludeces?” contestó Whiskas, y a Luciana le encantó la idea. “Tienen faso? dame a ver si los alcanzo, Uds. están a full”, dijo entusiasmada. El comentario de Luigi le había sacado a Whiskas las ganas de besar a Eva en la boca, pero como de todas maneras se moría de ganas de chuparle la concha, la hizo poner de rodillas en el asiento de adelante con la panza contra el respaldo como para bajarle el jean y chuparla toda. “Ya te olvidaste de mi? No me querés mas!” dijo Eva balconeando desde el asiento de adelante y haciéndole pucherito a Mariana. “A ver esa boquita petera…” contestó Mariana y se abalanzó comiéndole la boca a Eva. El auto ya era un quilombo total, las conchas empezaban a oler a lubricación y sexo mientras Luigi tenía una mano perdida en la concha de Luciana y usaba la otra para hacer circular la lata de Red Bull y un caño de paragua mal armado que olía a Gamexane, pasto y meo.


Mariana de Melo y Evangelina Anderson desnudas en la camita, listas para chuparse las respectivas conchas

Ver a Mariana de Melo y Evangelina Anderson desnudas y en la cama, es una de las cosas más lindas que le puede pasar a cualquier hombre de buena voluntad. Ellas constituyen un monumento vivo a la inocencia y la castidad, y levantan alto la bandera de la amistad femenina que algunos creían perdida

Mariana de Melo parece lista a clavarle un consolador en el orto a una muy caliente Evangelina

No se confunda: de ninguna manera Evangelina le está poniendo la cola a Mariana para que le clave un consolador a fondo.

Mac aprovechó que Mariana le estaba comiendo la boca a Eva para bajarle los lienzos, e intercambió una mirada cómplice con Whiskas, que estaba luchando para bajarle el jean a Eva. Tan pronto los dos lograron bajarle los pantalones, las chicas rápidamente metieron cada una su mano en la concha de la otra, ganándole precisamente de mano a Whiskas y Mac. “Ah buehh, que rápida que sos!” dijo Whiskas al encontrarse con la mano de Mariana ocupando la depilada y brillosa concha de la rubia que había querido chupar. Eva y Mariana estaban como en un trance, besándose y mordisqueándose las tetas y tocándose las conchas, de modo que a Whiskas y Mac no les quedó otra que concentrarse en los ortos de Eva y Mariana, que eran los únicos agujeros que les quedaban libres. Whiskas había quedado alucinado al bajarle el jean y la bombacha a Eva, que tenía un culo tan perfecto que por primera vez en años estuvo al borde de irse en seco. Con sus manos Mariana de Melo y Evangelina Anderson, la morocha y la rubia, desnudas en la cama esperándote para que las cojasagarró los blancos gajos del culo de Eva separándolos fuerte, y sintió cómo le latía la pija al ver que la escarapela de cuero de la rubia se abría como una puerta. Whiskas se escupió dos dedos y fue probando con ellos la cola de Eva, que ya gemía y tiraba el culo para atrás como para escapar el asedio de la habilidosa mano de Mariana, pero lo único que consiguió fue que los dos dedos de Whiskas se le clavaran profundamente en el orto. Mac estaba un poco más adelantado, había conseguido mandar tres dedos en el culo de Mariana, pero no era muy meritorio, ya que la cola de la morocha había tenido más visitas que Guillote cuando estuvo en cana. Aprovechando que era el mejor posicionado porque tenía sentada encima a Luciana, Luigi les sacó ventaja a todos y se la mandó guardar a Lucianita, que sumó sus gemidos a los de Eva y Mariana formando un verdadero coro de turras en celo.

Mariana de Melo y Evangelina Anderson en una aventura de ficción impresionante con Whiskas y sus Gateros!

Quién no quisiera estar ahí para desatarle el moño del orto a Mariana de Melo, que realmente tiene una fuerza de morocha autóctona que está para darle con un fierro durante dos meses seguidos, luego de lo cual es el turno de Evangelina Anderson.


Mariana de Melo tiene una sensualidad salvaje y muy criolla, una morocha misionera impresionante

Mariana de Melo te espera entre los yuyos, no llegues tarde.

Abran la ventana que me ahogo” dijo Luigi mientras bombeaba a Luciana, con una voz dificultosa como si estuviera por acabar. “No, pará, no abran que va a salir el humo de porro para afuera” dijo Eva entre gemidos. “En serio, no tengo aire” insistió Luigi, “abran la ventana man, aunque sea un poco”. “No rompas las bolas Luigi, te dijeron que no! Además, con menos aire en el cerebro el polvo te va a durar más”, le contestó divertido y didáctico Whiskas mientras trataba de embocar la cabeza de la pija en la escarapela de cuero de Eva en un gesto casi patriótico. “Ay, uy, uy voy a largar todo” empezó a decir Luigi al tiempo que Luciana, sentada sobre su pija, lo alentaba diciendo “Si, bebe, acabame adentro, si!”. Luigi empezó a mover la cabeza y gritó “Largo todo, guarda que voy a lanzar!” luego de lo cual se hechó un vómito espectacular sobre la nuca y espalda “Con menos aire en el cerebro el polvo te va a durar más”, contestó didáctico Whiskasdel Gremlin y de repente la escena del auto pasó de porno amateur a película de terror Clase B. Luigi sintió que le venía una segunda ola de sopa y trató de apuntar para otro lado, pero al ver la ventanilla cerrada, giró apuntando la boca abierta hacia Mariana que estaba semi inclinada entregándole la cola a Mac y y le chupaba un pezón a Eva. El hediondo licuado de comida semi digerida y alcohol le dió de lleno en la espalda a Mariana, que empezó a gritar como loca y Whiskas, creyendo que estaba acabando, dijo “Vamos la morocha carajo!”. El auto tenía una baranda mortal de sexo, faso, alcohol y vómito, y por primera vez desde que los seis habían entrado, se hizo un silencio total. “Yo les dije que abrieran la ventana” se justificó Luigi. “El que avisa no es traidor”.

   
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