Delfina Gerez pela el orto Justo a Tiempo
|
Delfina Gerez Bosco dice que sus tetas “pesan 370 gramos cada una”. Sale una turca ya! |
Imaginate abrir la mampara de la ducha y encontrarte a Delfina Gerez Bosco mirándote con ese tremendo orto mojadito a punto de ponerse crema en las tetas. La morocha se ríe porque sabe que el pomo que tendría que tener en la mano es el tuyo, para que encremes bien por fuera y sobre todo por dentro de esa colita que se resiste a entregar. “Nunca lo hice por la colectora, y la verdad me molesta mucho cuando se ponen pesados con ese tema”, anuncia Delfina abandonando por primera vez la
sonrisa que normalmente ilumina su boquita petera. “Hasta ahora no se dió y eso a los pibes los motiva más, es como que todos quieren ser los primeros” agrega Delfina y ahí por primera vez te das cuenta el verdadero sentido del excelente programa que la morocha hacía con Marley: el Muro Infernal era una metáfora del orto de Delfina, con participantes que como porongas enfundadas en plateados forros trataban de colarse en el estrecho anillo de cuero de la morocha que al no ceder, terminaba muy roto. “Para la colectora tendría que estar muy encendida, con muchas ganas” dice como si necesitara un incentivo adicional para hacerlo pero que según ella no es monetario. “Un político me ofreció $30 mil a cambio de sexo” dice Delfina y agrega
con una indignación que no se sabe si es por la indecencia o la baja tarifa que “su asistente me acercó la propuesta, ¡Casi lo mato!”. En el juego para para romper el Orto Infernal de Delfina Gerez Bosco se anotan participantes de todo tipo —”son muchos los famosos que me tiran onda” aclara— pero Delfina dice que el premio de estar con ella no es tan grande como puede parecer viendo sus abundantes pochas y su
cola invicta. “No soy multiorgásmica, soy de uno y gracias, dos como mucho” explica como si revelando estos detalles aplacara el entusiasmo por reventarla, “si llego a tres lo festejo con pancartas, pero por suerte siempre estuve con hombres atentos que me esperaron.” Y los que la están esperando también son los de la revista del conejo gay. “Rechacé una oferta de Playboy” revela Delfina Gerez Bosco y, sin entender que la revista paga fortunas por desnudos que nunca se concretan, explica que no aceptó “porque no me gustaría que mi foto como dios me trajo al mundo adornara las paredes de una gomería”.
Comentarios (127)