Notiblog

fotos de famosas y modelos argentinas

María Eugenia Ritó pela terribles tetas

Maria Eugenia Rito en tetas

Oíd mortales el ruido de rotas cadenas: son las que rompió María Eugenia Ritó al pelar esas terribles pochas y mirarte preguntando si tenés aguante o el flaco de polera va a morir de asfixia turca. “Yo salí con muchos trabajadores, gente común” explica la petisa, “eran reos pero bien machos, porque eso es lo que más me importa, que sean bien machotes.” Y fue en búsqueda de ese macho cabrío que la rubia fue ganando la experiencia que la convertiría en la atleta sexual que es hoy. “De chica estuve con un taxista, un heladero, el verdulero” explica Ritó, “tiene su morbo tener sexo con un estibador, un camionero, un carnicero… está muy bueno.” Puede que la petisa haya invitado muchos gremios a su cama, pero aclara que ninguno entró por la puerta de atrás. “Hay cosas que no hago, y dar la cola es una” dice lapidaria, “no me quiero ni acordar porque la pasé muy mal.”

Maria Eugenia Rito pela tetas

Eugenia Ritó peló flotadores pero no alcanzó a entregar la merluza en el puerto de Mardel porque “no se veía nada”.

Si los mini timbres de Belu te dejaron con hambre, andá sacando el cuchillo de carne que acá llega Ritó con dos patys suficientes para alimentar a un puerto lleno de marineros. “En Mar del Plata había como cien estibadores mirándome con la boca abierta” dice Ritó de cuando se sacó la ropita en el puerto de la ciudad que por algo llaman Feliz. “Al principio estaba cohibida” dice la petisa y no era para menos al ver que los pibes del puerto le querían filetear la merluza y comérsela tipo sushi, pero la experiencia nocturna le aconsejó no resistir. “Así que maria eugenia rito desnudadespués me relajé” agrega la petisa aliviada, “y pelé lo que había que pelar.” Y lo que peló fueron dos terribles pochas, pero los estibadores se quedaron con el pescado sin vender. “Es que no me calenté con ninguno porque era de noche y no podía ver bien” dice la petisa dando a entender que si no fuera por la oscuridad con gusto habría entregado la merluza a los pescadores, sumando un nuevo gremio a su lista. “He tenido mis historias con trabajadores y tipos comunes” explica Ritó, “porque tiene su morbo la fantasía de tener sexo con un estibador, un camionero, un carnicero, está muy bueno.” Es que para llegar a ser una petera de excepción es necesario entrenar fuerte con todas las garchas disponibles en el barrio. “De chica maria eugenia rito muestra la colaestuve con un taxista” dice la rubia recordando una de sus primeras bajadas de bandera, una experiencia que después se hizo costumbre. “Me gusta hacerlo en autos” reconoce la petisa y aclara que no se necesita que sea en una súper nave, “puede ser cualquier auto, pero bueno, un fitito no.” Ritó también confiesa que de pendeja (lo que debe haber sido!) también estuvo “con el heladero” donde aprendió a chupar el cucurucho de crema, y “con el verdulero de la esquina” que le debe haber enterrado la batata bien a fondo pero ojo no en la cola — Ritó admite haber recorrido los cien barrios porteños, pero asegura que nunca tomó por la colectora. “Hay pocas cosas que no hago y dar la cola es una” dice Ritó y a vos te queda la duda en ambas cabezas, aunque parece sincera Maria Eugenia Rito toplessporque no dice estar invicta. “Tuve sexo anal una o dos veces” reconoce la petisa y vos soñás con ser el tercero pero está muy difícil. “No me gustó nada, no me dió ninguna satisfacción” insiste la rubia y ya casi como traumada agrega “ni sé si me dolió o no porque no me quiero ni acordar, la pasé muy mal.” O sea, de comerle la raba a Ritó ahí en el puerto de Mar del Plata ni hablar, pero si tenés suerte podés llegar a usarla de anillo. “Lo máximo que me puedo llegar a bancar en la cola es un dedo, ese es mi límite” dice la rubia sabiendo que no puede dejar a todo un país sin esa colita de cuadril, “pero igual prefiero que no me metan ni un dedo.” Y bueno, dibujá una uña y dos nudillos en el forro y decile que tenés el dedo hinchado!

Eugenia RitoEugenia RitoEugenia Rito

María Eugenia Ritó

La cara de viciosa insatisfecha de María Eugenia Ritó tiene una explicación, y es que tiene ganas de estar con una mujer pero no se anima. “Me faltaría estar con una mujer” dice la petisa y te mira para ver si te la creés, “es una fantasía que puedo concretar en un futuro lejano o no tanto”. Pero la rubia tiene muchas tetas y poca memoria, se olvida que todo el país la vió acosando a Ernestina País por televisión de una manera que sólo puede hacer una torta experimentada. “En privado nunca acosé a nadie” ofrece como defensa pero en realidad se condena, “pero igual no encararía como hacen los hombres, esperaría saber si comparte mis sentimientos, porque a mi me gustan las minas femeninas, delicadas como yo.” Y como si quisiera confirmar los rumores, dice que “Silvina Luna por ejemplo es una mina muy linda y femenina, a mí no me gustan los tortones, esas minas que caminan y se visten como hombres.”

Bajate el video de María Eugenia Ritó

Belén Francese desnuda en Playboy

Belen Francese

Belén Francese se desnuda para Playboy revelando esos deliciosos mini alfajores que había prometido no dejarte comer. “No voy a mostrar los pechos ni los pezones” había jurado en uno de sus futiles arranques anti putez, “no los van a ver porque son mi parte íntima y siento pudor. Además quiero mantener el encanto.” Y a vos te encantó que mostrara esos rosaditos y suculentos timbres que son el carozo de la aceituna del banquete que es ese sobrenatural ojete.

Belen Francese en Playboy

Belén Francese dice que nadie pudo romperle la cola y con ese tamaño puede ser. “Mi cola es poderosa y eterna” advierte a quien quiera partirla.

Por suerte Belén Francese tiene más culo que palabra y no cumplió su promesa. “Esta es la última insinuación sexual que hago” había amenazado la poetisa más culona de la Argentina, “porque en una charla que tuve con Dios hice votos de castidad.” Pero como Dios es argentino, decidió ignorar los deseos de la chupa cirios y escuchar en cambio las plegarias de la muchachada, porque si Dios le dió ese terrible pavo no es para que lo tenga escondido. “El problema es que todos me ven como una perra voluptuosa” explica Belén como si eso fuera un problema “pero yo vengo belen francesede una familia muy religiosa y el sexo siempre fue pecado para mí.” El pecado claramente sería ocultar ese terrible ojete y más allá de los jueguitos mediáticos la propia Belén lo sabe. “Con mi hermana siempre decimos que nos encanta que los hombres se tomen su tiempo para mirarnos los culos porque son únicos” reconoce Belu, “lo que pasa es que siempre me dió verguenza tener tanta cola, es demasiado grande y hace que todos me vean como una perra.” Pero negar la putez es parte del jueguito que usó Belén para pasar del colegio de monjas a la tapa de Playboy. “En serio, yo quería ser monja” insiste Belén, “pero después se me disparó el lado belen franchese desnuda en playboyartístico y terminé haciendo revistas, desfiles y muchas otras cosas.” Cosas como tocarse con otras “monjas” en la tarima de boliches varios. “No reniego de esos shows, porque siempre lo hice desde un lugar sano y saludable” dice Belén tratando una vez más de disfrazar la putez de santidad, “es que me parece mucho más dulce besar a una mujer que a un hombre.” Francese dice que le da verguenza tener tanta cola, pero igual la usar para ganar. “Primero mato con mi personalidad” dice totalmente fuera de la realidad, “y después cuando me ven las lolas y la cola me siento un huracán.”

Belen Francese desnudaBelen Francese en PlayboyBelen Franchese desnuda

Belen Francese desnuda en Playboy

El Secreto de sus Tetas: los timbres a Belén Francese le funcionan como antenas detectoras de esperma, y cuando se le pararon supo que era la hora de tomar la leche, pero no esperes que lo reconozca. “En las fotos salgo como una bomba sexual, una perra dispuesta a todo” reconoce Belén, “pero en la vida real soy una mina súper espiritual, muy devota.” Devota del bulto en todo caso, ese que le gusta tragar a fondo. “Me encanta hacer petes locos” dice sincerándose, “el pete loco es cuando te tocás con la nariz, y eso que soy muy tímida en el sexo.”

Belen Franchese en Playboy

Belen Franchese en PlayboyBelen Francese muestra tetas en PlayboyBelen Francese en Playboy

Cinthia Fernández, la nena quiere juguetes

Cintia Fernández

Cinthia Fernández vuelve a mostrar la empanada luego de una ausencia mediática forzada por un problema técnico: alguien le puso algo que le dolió muchísimo. “Me metieron los cuernos” dice la pendeja “bastante nabo mi ex, la mina dejó ganchitos de pelo por toda la casa.” A la morocha le metieron los cuernos y ella se metió consoladores para llenar el vacío que sentía. “Como toda nena, me encanta jugar con los chiches” admite la pendeja, “pero estuve mal el año pasado, me rompieron el corazón.” Y el orto ni hablar!

Cintia Fernandez

Cintia Fernández te espera en la pileta, metete que mojás!

No hace falta que te muestre la cara porque esa empanada vestida de rojo y ese pavito en forma de imán sólo pueden ser de Cinthia Fernández, y eso que estuvo desaparecida. “Me extrañaron?” pregunta con esa voz que te dan ganas de hacer callar de un certero pijazo en el orto, “estuve de vacaciones tranquila, me gustaría hacer algo en televisión pero no me quiero equivocar.” Y vos no podés equivocar dónde la tenés que poner, si hasta la sombra alrededor del papo forma una flecha que indica la entrada como si el orto de Cintia fuera un estacionamiento de pijas en busca de Cintia Fernandezclientes. Ni preguntes cuánto cuesta la hora, pero entrá despacito porque la pendeja está algo dolorida. “Me partieron” dice testeando tu reacción, “me rompieron el corazón, lo tengo lleno de agujeritos.” Y antes de que puedas decirle que ese papo es demasiado grande para calificarlo de “agujerito” y meterle cuatro dedos y quizás el pulgar para demostrarlo, la pendeja te interrumpe con un consejo. “Si le vas a meter los cuernos a tu novia, tratá de que la otra mina no deje ganchitos de pelo en la casa” dice despechada, “un nabo mi ex, podría haberlo ocultado mejor.” Y vos ya no podés ocultar la carpa que se levantó en tus lienzos para festejar el regreso de Cinthia, pero tampoco Cintia Fernandezhace falta porque a la pendeja le encanta verte al palo. “Me encanta que haya tipos que se calientan conmigo” dice Cinthia y el flaco de polera asoma la cabeza en el campamento, “no sabés por la calle, me gritan de todo!” Lo raro es que la muchachada que de día le grita de lejos, después arruga cuando de cerca en la noche. “En los boliches sigo yendo al frente yo, porque si no encaro no vienen.” Y esto es un problema, porque la empanada de Cinthia necesita mucha carne de relleno. “Si el hombre me mima yo pongo el sexo” dice la pendeja y vos querés aceptar la oferta ya, “el sexo es el 70% de una relación, si no hay buen sexo la pareja no sirve… pará, dije 70% pero es poco, el sexo es el 170% de la relación!”. Y como por definición nadie puede dar más del 100%, la pendeja se mete lo que falta. “Como a toda nena, me encanta jugar con chiches.” Mejor Cinthia jugá con esta!

cintia fernandezcintia fernandezcinthia fernandez

cintia fernandez

Sea el mar, la pileta o un consolador, a Cinthia Fernández le gusta mantenerse bien mojadita. “El sexo es fundamental” reconoce la pendeja, “si me gusta un tipo y veo al toque que hay piel, las cosas no pueden fallar, y si no hay piel adios!” A pesar de los fans que le gritan en la calle, la morocha dice que no tiene suerte con los hombres. “Todos los tipos son parecidos” se queja, “primero son re buenos pero si los tratás bien después se van con cualquier minita que pasa por ahí, hay que tratarlos mal me parece.” Y la fórmula del mal trato parece estar dándole resultados: ahora sale con el ex novio de Rocío Marengo. “Es un pibe increíble, estoy recontenta porque me da todo lo que necesito.” Y no es para menos con ese ojete!

cintia fernandezcinthia fernandez

   
Page 1 of 23012345»...Last »